domingo, 17 de enero de 2010

Parte 2

El entrenamiento

Abrí la puerta de mi casa y allí me estaban esperando mis padres. Solté mi bolso y corrí a abrazarlos. Me sentía aliviado por volver.

-¿y como estuvo el viaje?- Preguntó mi padre.

-Excelente, conocí varios amigos nuevos- Conteste esbozando una gran sonrisa. Preferí no contarles todo lo que pasó, lo único que lograría es que se preocupen. Por eso solo narre la parte agradable de mi viaje.

Cuando por fin termine de acomodar mi habitación fui a visitar a Eduardo, quien me esperaba ansioso. Le hice un breve resumen de lo que había pasado, pero el me insistía con que le cuente mas detalles, a los cuales no me pude negar.

-Debe haber sido increíble…- Concluyó con un suspiro.

-si… hay algo que te quería decir…-

-¿Qué es?-

-Creo que voy a necesitar la espada por un tiempo- Dije en tono de broma.

-¡Claro!- Exclamó demostrando su alegría.

Después de hablar unas cuantas horas decidí que era tiempo de volver a mi casa, el sueño me estaba matando. Termine de cenar y fui directo a mi cuarto. Pero al entrar algo me dejó helado. Un hombre se encontraba sentado sobre el marco de la ventana. Retrocedí unos pasos con la intensión de correr y escapar con mi familia. Hasta que el extraño salio de las sombras y se acerco a mí.

-Tranquilo, mi nombre es Haku. Adam me envío-

-Disculpe mi desconfianza, pero Adam dijo que mi entrenamiento comenzaría cuando termine mis estudios.- Agregué amablemente, pero aun así seguía aterrado.

-Cambio de planes, no hay tiempo. En dos días voy a volver.- El hombre con rasgos orientales me alcanzo un sobre.

-¿Qué es?-

-Es una falsa beca para que presentes en tu escuela.-

-¿Y que hago con mis padres? ¿Les digo la verdad?- Pregunte mientras examinaba los papeles.

-Me da igual… no es mi problema.- Y así como si nada salio por la ventana, noté que el también podía desplazarse a gran velocidad.

Al día siguiente les conté todo a mis padres. Primero me trataron de loco, pero al mostrarles lo que podía hacer quedaron completamente pálidos.

-¿Cómo vas a ir con alguien que no conoces a quien sabe donde?- Inquirió mi madre al borde de una crisis de nervios.

-Es lo que tengo que hacer…- Respondí mirando al suelo.

-Yo te apoyó…- Agregó mi padre con un hilo de vos.

-¡pero!…- Gritó mi madre.

-El mostró ser responsable todos estos años. Por algún motivo tiene esa habilidad, lo mejor es que se prepare.-La ultima frase que dijo me llenó de orgullo, y sin decir mas nada ella se retiro furiosa.

Finalmente Haku tocó timbre en mi casa y partí, dejando a mi familia más preocupada que la última vez. Aunque me doliera en el fondo sabía que eso era lo mejor.

-Llegamos.- Dijo al bajar de la camioneta.

-¿esta es tu casa?- Pregunte al ver la pequeña casa ubicada en el medio del campo.

-No. Acá es donde traigo a mis alumnos a entrenar- Contestó mientras sacaba las cosas del vehículo.

Sin perder más tiempo comenzamos mi entrenamiento. Tomé mi espada y me puse en posición de ataque, aunque no sabia si era la correcta. Lo poco que sabía lo había visto en películas de acción y por lo general suelen estar demasiado alejadas de la realidad.

-Primero esta el elemento sorpresa- No se como, pero apenas termino la frase el ya estaba detrás mío apretando mi cuello con su espada de madera.

-Si fuese una batalla de verdad estarías muerto…-

-¿Cómo se supone que iba a ver ese movimiento?-

-Con tu poder… para que se supone que lo tenes…- Respondió algo enfadado.

Luego recordé las alucinaciones, tenía que concentrarme para ver todo más lento.

-Cierto, probemos otra vez.- Exclame avergonzado.

Y nuevamente Haku corrió hacía mí, pero esta vez pude ver como se acercaba, aunque no tuve mucho tiempo para reaccionar. Levante mi brazo y con mi espada bloqueé su ataque.

-¡Sí!- Grité de alegría.

Apenas termine, el me había rodeado nuevamente y estaba presionando mi pecho con su espada.

-Muerto otra vez… En una batalla real vas a tenes que activar tu poder todo el tiempo.-

-¿Lo tengo que activar?- Pregunte nuevamente avergonzado. Haku se tomo la cabeza y me hizo una seña para que me sentara.

-Creo que nadie te explico como funciona tu poder-

-No…-

-Está bien…- dio un gran suspiro y comenzó.-Como ya sabrás tu poder tiene ventajas y desventajas. Podes comer y no engordar, ya que necesitas más calorías que cualquier humano.-

-Si eso fue lo primero que descubrí.-

-Bueno, eso en un combate es inútil, solo te servicia si quisieras ser modelo y posar en traje de baño… Tu arma más importante no es la velocidad de movimiento, sino la velocidad mental-

-¿También tengo velocidad mental superior?-

-Claro, tal vez solo la usaste para resolver problemas de matemática, pero lo cierto es que podes razonar más rápido que cualquier humano común. En una batalla es fundamental.-

-Entiendo, podría analizar los puntos de donde el enemigo podría atacar, y las posibles trampas.-

-Exacto, es más importante saber como sobrevivir que saber atacar en estos momentos para vos.-

-Es verdad, no estoy lo suficientemente entrenado como para derrotar a un enemigo.-

-Resultaste más inteligente de lo que creía.-

-¿Cuáles son mis desventajas?-

-Es bueno que lo preguntes. Cuando corres a gran velocidad podes chocar con algo y el golpe sería fatal.-

-Ósea que debería cuidarme de los que poseen súper fuerza…-

-Si, son nuestros enemigos naturales.-

El entrenamiento en los días que siguieron fue mas intenso. Primero antes de empezar el entrenamiento físico Haku me enseño varias tácticas de combate, para no ser sorprendido por el enemigo. Cuando por fin había entendido medianamente bien las tácticas defensivas iniciamos mi entrenamiento con la espada.

-Ya pasamos más de un mes entrenando.- Exclamó Haku luego de tirarse en el piso por el cansancio.

-Juraría que fue menos tiempo.- Le dije con una sonrisa.

De pronto un auto estacionó frente a nosotros y un hombre de unos treinta años bajó de este.

-Necesito ayuda.- Dijo desesperado.

-Disculpe, pero dígame quien es usted.- agregó Haku

-Usted entreno a mi hermano… Walter… Walter Laird…-

-Lo recuerdo…- Contestó llevándose la mano al mentón –Trate de enseñarle a controlar sus poderes, y también lo instruí con la espada…-

-Si… pero él enloqueció… Casi mata a medio pueblo…- El hombre cada vez se agitaba más y más, estaba al borde de un ataque de nervios.

-¿y que se supone que tengo que hacer?-

-¡Detenerlo!-

-Eso no es posible… No hay nada que pueda hacer. Solo informar a mis superiores…-

-¡Pero! ¡Es peligroso!- Gritó ahora con lagrimas en los ojos.

Haku tomó su celular e hizo una llamada.

-Hola, si soy Haku, Creo que hay algo malo con Walter Laird…- Luego hizo una pausa para escuchar la respuesta del otro lado del teléfono. –Ya veo…-

-¿Qué pasó?- Pregunto ansioso.

-Tienen gente trabajando en el caso…Pero lo que es peor atacó a alguien.-

-Ya lo sabía, esta planeando una especie de venganza… Pero no se…-

-Gabriel…-Dijo Haku con la mirada clavada en mí. –La persona a la cual atacó es parte del equipo de Adam…-

-¿Cómo? ¿A quien?-

-No se… vas a tener que volver a Buenos Aires y reunirte con ellos.- Quede helado sin poder moverme, temía por la vida de mis amigos y por mi propia vida.

Fin de la parte 2

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